¡Juguemos a las casitas! Ideas para que tus hijos colaboren en casa

¡Juguemos a las casitas! Ideas para que tus hijos colaboren en casa

Las primeras dudas que nos surgen como padres ante la idea de si los niños deben ayudar a realizar las tareas domésticas son: ¿debemos hacer que colaboren sin sentirnos mal por ello?, ¿a qué edad deben empezar a hacerlo?, ¿cómo hacer que sea una responsabilidad sin que resulte una carga demasiado pesada para el pequeño?, o ¿cómo hacer que esta actividad no se convierta en una tarea tediosa que los niños hagan a regañadientes y por pura obligación?

Aunque es normal tener estas dudas, no debemos agobiarnos. Vayamos por partes:

  • Los niños, igual que el padre, la madre, el abuelo o abuela o cualquier otro de los integrantes del hogar, deben tener su participación en las tareas domésticas. Es razonable y positivo que todos los miembros contribuyan al buen funcionamiento, orden y limpieza de la casa. Así, la carga no recaerá sobre una sola persona y, además esto permitirá que las tareas se realicen antes y por tanto quede más tiempo libre para disfrutar en familia de momentos de ocio. De esta forma disipamos la primera duda: definitivamente sí, los niños deben participar en los quehaceres del hogar y no debemos sentirnos mal por ello, sino todo lo contrario. Las familias son sociedades pequeñas y cada uno tiene su papel primordial en ellas.
  • Lo que sí es importante es que sean tareas acordes a cada edad y capacidad del menor. Esto es fundamental porque si son capaces de realizar la labor encomendada con éxito se sentirán orgullosos por el trabajo bien hecho, nosotros podremos felicitarles por ello y por tanto estaremos reforzando su autoestima. Por el contrario, si no son capaces de realizar su tarea se sentirán frustrados. Por ello, hay que conocer en cada etapa de nuestro hijo qué actividades podemos encomendarle. Los niños a partir de 3 años ya pueden atender órdenes y en lo primero que deben contribuir es a organizar sus propias cosas, es decir; a recoger los juguetes, organizar su material escolar, o llevar su ropita al cesto de la ropa sucia. Además, de esta forma aprenderán a valorar y cuidar sus cosas. Sobre los 4 o 5 años podremos ir incorporando otras tareas comunes a toda la casa, como ayudar a poner y quitar la mesa, a cocinar cosas sencillas, tal y como ya vimos en el post Cocinar en familia, etc. A partir de aproximadamente los 6 años, siempre que sea con ayuda de un adulto, podrá realizar tareas un poco más complejas, como hacer la cama, regar las plantas o limpiar el polvo. Poco a poco, a medida que vaya creciendo podremos ir incorporando nuevas actividades, y hacer que sean un reto y una responsabilidad que él o ella debe realizar.hacer la cama
  • Para que las tareas de la casa sean una responsabilidad, los niños se impliquen y no lo vean como una actividad aburrida, debemos comenzar mostrándoselo como un juego, como el juego de las casitas y, además, explicarles que gracias a su contribución en las tareas de la casa, todos tendrán más tiempo para estar juntos y pasarlo bien. Además podemos dejarles que elijan algunas de las tareas para las que tengan más maña o habilidad, de esta forma será un mayor incentivo para ellos. Que estén involucrados en las tareas, igual que los demás miembros del hogar, les hará sentirse a la altura de los adultos y les aportará más autonomía, responsabilidad y madurez.
  • Tenemos que ser su ejemplo, enseñarles lo que deben hacer y explicarles cómo hacerlo de forma clara y específica.
  • Felicítales cuando lo han hecho bien (refuerzo positivo), aunque sea un logro pequeño; para él cada avance es algo grande e importante ¡y a todos nos gusta sentirnos importantes! Por el contrario no le critiques si le ha salido regular, quizá tengas que explicárselo mejor o ayudarle las primeras veces. Y sobre todo da siempre las gracias por la intención que le pone y porque gracias a su esfuerzo todos los miembros del hogar se ven beneficiados —que comprenda esto es primordial—.
  • Debemos ser comprensivos y flexibles, no presionarles en exceso. Si están cansados puntualmente o tienen otras cosas importantes que hacer, como por ejemplo los deberes del colegio, debemos tener la flexibilidad de permitirles retrasar o posponer la realización de su tarea en la casa.
  • Deben sentir nuestra confianza y nosotros debemos armarnos de paciencia. Si depositamos nuestra confianza en ellos para la realización de una determinada tarea, se sentirán especiales y querrán hacerla lo mejor posible, además les hará más independientes y seguros de sí mismos. Las primeras veces que uno realiza cualquier cosa, quizá no tiene demasiada destreza o la habilidad, es muy probable que se rompa algún plato las primeras veces que los niños empiezan a fregar los cacharros, o se caiga algún jarrón al limpiar el polvo. Por favor, es muy importante tener paciencia y ser comprensivo. Nada de gritos ni recriminaciones, nadie nace sabiendo, sólo debemos explicarles que hay que tener cuidado e ir poco a poco para que ocurran esos incidentes, pero sin enfadarnos ni fruncir el ceño.

Y vosotros, ¿cómo hacéis para que los peques ayuden en casa?

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