Juegos en familia para sacarle partido al invierno

Juegos en familia para sacarle partido al invierno

Con el invierno llegan los días más cortos, las noches más largas, el frío y, a veces, hasta la nieve. Salir a la calle apetece menos y si además llueve, muchas veces acabamos pasando el día en casa mientras nuestros hijos repiten que se aburren cual estribillo de canción de moda o nos piden permiso para jugar a la Play con la misma insistencia. Pero los días de invierno no tienen por qué ser así. Hay muchos juegos que podemos hacer en familia con los que no solo nos divertiremos sino que además estrecharemos los lazos con nuestros pequeños.

Lo que más triunfa es a menudo lo más sencillo, así que coged lápiz y papel y poneos manos a la obra. Desde el cruz y raya hasta el juego de los barcos pasando por el ahorcado os proporcionarán muchas horas de diversión sin necesidad de ningún elemento sofisticado.

marionetas

Dejad correr vuestra imaginación y preparad una representación de marionetas. Si no tienes, en Youtube encontrarás muchos tutoriales para fabricar marionetas caseras con calcetines viejos y poco más.

Haz de mago. Algo tan simple como esconder una moneda bajo una taza mientras intentas despistar a los demás que deben adivinar bajo cuál de las tres tazas que estás moviendo se esconde la moneda conseguirá muchas risas. Si además haces algo de trampa y colocas las tazas en el borde de la mesa dejando caer la moneda sin que tus hijos se den cuenta podrás disfrutar de la cara de asombro y sorpresa que pondrán los niños cuando descubran que ¡la moneda ha desaparecido!

¿O por qué no jugamos a engarzar? Un paquete de macarrones y algunas cuentas son todo lo que necesitáis para montar collares, pulseras u ornamentos para decorar sus habitaciones.

También podéis montar torres con naipes o construir fuertes con cajas y mantas. Si queréis competir, el que monta la torre más alta, gana.

En esta línea artística podemos incluir las manualidades. Aquí puedes encontrar muchas actividades de diferentes niveles para realizar en casa. Podéis utilizar material que habéis recogido en vuestros paseos (hojas, piedras, etc.) para crear verdaderas obras de arte.

Si tienes a un grupo de niños en casa, algo muy divertido es proporcionarles varios utensilios, desde bolsas a cucharas o cualquier otra cosa que se te ocurra, darles 15 minutos y pedirles que monten un pequeño sketch que representar delante de los demás. Se lo pasarán en grande. Si quieres, podéis votar el que os haya parecido más divertido o ingenioso.

La patata caliente. Coge una pelota de tenis o un cojín. Cualquier cosa que pueda pasarse fácilmente de mano en mano. Pídele a los niños que se sienten en un círculo y pon algo de música. Cada vez que pares la música, el que esté sosteniendo el objeto tiene que dejar el círculo. Continúa hasta que solo quede un jugador que será considerado el ganador.

Los juegos tradicionales son un clásico por algo. La gallinita ciega, el pilla pilla, el juego de las sillas… siguen divirtiendo más que una hora sentados frente al televisor.

También puedes aprovechar para que mejoren su psicomotricidad. Es muy fácil. Coge cinta aislante y traza con ella una línea recta en el suelo. Pon algo de música para crear ambiente y pídeles a tus hijos que caminen sobre la cinta colocando un pie delante del otro. Puedes complicárselo más pidiéndoles que lo hagan apoyando un solo pie a la vez o caminando hacia atrás.

¿Y por qué no organizar una búsqueda del tesoro? Puedes esconder pistas por toda la casa y colocar monedas a modo de pequeñas recompensas. Haz que el último sea el botín más valioso o premia a quien haya conseguido reunir más monedas.

Juegos de preguntas y respuestas. Por ejemplo, cada uno escoge un personaje y solo se puede responder con un “Sí” o con un “No” a las preguntas de los demás jugadores que intentan adivinar de quién se trata. O si los niños ya saben algo de geografía puedes pedirles que piensen en un lugar (ciudad, provincia, país, etc.) y el siguiente jugador debe decir otro lugar cuyo nombre empiece por la última letra del lugar mencionado previamente. Por ejemplo: el jugador 1 dice Sevilla, el jugador 2 sigue con Atlanta, el jugador 3 puede decir América. Y así sucesivamente. No se vale repetir.

cocinando

Cocina en familia. Aquí la clave está en disfrutar del proceso, el resultado es lo menos importante. Es una manera entretenida de introducir a tus hijos en el arte culinario y hablar de las propiedades de los alimentos, así como de presentarles nuevos ingredientes. Elige una receta que no sea demasiado complicada y ¡manos a la harina!

¿Y qué nos dices de hacer pompas de jabón? Coge unos platos con agua, añade unas gotas de lavaplatos, mézclalo, proporciona unas pajitas a tus hijos y a soplar (suavemente). Podéis ver quién es el que hace unas pompas más grandes o las que duran más.

Y cómo olvidarnos de los puzzles. Escoge uno cuya temática sea del interés de tus hijos y obsérvalos disfrutar a la vez que estimulan sus habilidades cognitivas y memorísticas. También puedes pedirles que dibujen su propio rompecabezas sobre un material rígido. A continuación lo cortáis en piezas, las mezcláis e intentáis ensamblarlo de nuevo. Si necesitas ideas, aquí tienes un amplio repertorio.

Y aquí encontrarás más propuestas para disfrutar de juegos con los más pequeños en casa.

Y tú, ¿tienes algún juego favorito para las frías tardes de invierno?

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