Alimentación saludable, niños sanos y fuertes

Alimentación saludable, niños sanos y fuertes

Seguro que has oído hablar del famoso Hipócrates y del juramento hipocrático. Hipócrates, que nació en el año 460 antes de Cristo, es el padre de la medicina moderna. Juró poner todos sus conocimientos, empeño, sabiduría e inteligencia al servicio de la salud, y ese juramento es el que siguen haciendo todos los médicos antes de obtener su titulación.

Ya por aquellos años, Hipócrates dijo “que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”. Y es una verdad inalterable que se ha mantenido hasta nuestros días. Cada vez somos más conscientes de que lo que comemos y bebemos construye los cimientos de nuestra salud. Somos lo que comemos.

Nuestra resistencia a la enfermedad, nuestra fortaleza y nuestro vigor, se basan en lo que comemos, y esta verdad es mucho más poderosa si la llevamos a la infancia y no solo porque todavía nos estamos formando sino porque, además, es cuando se edifican los hábitos alimenticios.

 

 

Es nuestra responsabilidad alimentar correctamente a los más pequeños y enseñarles a comer bien.

 

La bollería industrial contiene grasas de diferentes procedencias, bajo coste y poca calidad; también potenciadores de sabor, azúcares refinados y harinas blancas. Toda una mezcla muy poco saludable. Además, una sola pieza puede contener tantas calorías como la tercera parte de las necesidades diarias. Es decir, un consumo habitual puede dar paso a un niño obeso y, lo que es casi peor, mal nutrido.

Infinitamente más sanos resultan los desayunos caseros, basados en frutas, tostadas con aceite de oliva, zumos y cereales.

 

desayuno

 

  • Por ejemplo, los plátanos son una fuente de potasio ideal para los chavales que están jugando, corriendo y haciendo deporte todo el día. Además, contienen triptófano, que posee un efecto calmante sobre el sistema nervioso.

 

  • Otras frutas, como la mandarina o el kiwi, contienen mucha vitamina C y refuerzan el sistema inmunológico, por lo que son perfectas para los niños.

 

  • Un truquito para el desayuno: si restregamos el pan con un poco de ajo estaremos aportando los potentes beneficios de este gran antibiótico natural, que ayuda a protegerse de las bacterias.

 

frutas

 

A la hora de la comida haremos un gran favor a nuestros peques si huimos de las clásicas patatas fritas y, en general, de todos los alimentos que pasan por el aceite hirviendo de la sartén. A cambio, podemos darles una ración de pasta, arroz, patatas, legumbres, verduras o vegetales cocinados al vapor, cocidos, al horno… Y completarlo con huevos o proteínas procedentes de pescado o carnes blancas a la plancha.

Una dieta variada es lo mejor para su crecimiento, pero siempre tratando de reducir al mínimo los productos elaborados de forma industrial y los fritos.

Las cenas ligeras, y nuevamente caseras y variadas, son una gran ayuda para proporcionarles un descanso agradable.

Además, los niños son unos grandes consumidores de energía, así que tienden al picoteo entre horas; y la industria ha conseguido sabores tan llamativos como artificiales e insanos para atraer sus gustos. En general solo aportan calorías nada nutritivas, que no tienen de positivo más que el pequeño y cortísimo placer del paladar. Es aconsejable evitarlas en la medida de lo posible, cambiándolas por frutas o bocadillos que pueden ser de fiambres poco grasos e incluso de pan con chocolate (de tableta de toda la vida), que les proporcionan energía mucho más sana, nutritiva y saciante.

 

chocolate-leche

 

Pero quizá lo más importantes que podemos hacer es enseñarles hábitos de alimentación saludable.

 

 

CINCO CONSEJOS PARA AYUDARTE A INCULCARLES HABITOS DE ALIMENTACIÓN SANA

 

  1. Intenta que las comidas principales siempre sean a la misma hora. Recuerda que queremos hábitos. Además, su cuerpo y su metabolismo lo agradecerán.

 

  1. No vale que tú te pongas hasta arriba de chorizo chorreante de aceite y a ellos se lo niegues. Solo conseguirás despertarles y agudizarles un deseo latente que querrán satisfacer con ansiedad. Eres su referente y en gran medida quieren ser como tú: enséñales con el ejemplo.

    familia

 

  1. Tampoco les prohíbas nada porque conseguirás el mismo efecto: deseo y afán.

 

  1. Reserva los alimentos menos saludables para pocas ocasiones. Hazles ver que tú tampoco los comes. Además, no los conviertas en premios o celebración porque entonces lo acabarán viendo como algo maravilloso, como un trofeo, como algo tremendamente valioso, fantástico y deseable… Al contrario, los alimentos no saludables son algo carente de valor, que están ricos pero no son buenos, y por eso solo los comemos muy de vez en cuando.

 

  1. Está muy bien que participen contigo en las tareas de la cocina, sobre esto te recordamos un estupendo post con ideas para cocinar en familia. Otra fantástica alternativa para explicar la importancia de una buena alimentación y que disfruten con la comida sana, son los juegos de cocina, en los que puedes enredar con ellos y hacerlo divertido. Hay varios modelos, se divertirán, aprenderán, crecerán sanos, estarán fuertes, serán adultos que saben alimentarse y quién sabe si encima acabarán siendo chefs famosos.

85025 Pequeño Chef: Cocina Techno Chef Luces y Sonidos

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Una respuesta para “Alimentación saludable, niños sanos y fuertes”

  1. Alejandra Orozco
    04/05/2018 at 10:57 pm

    Hola me parece muy interesante y súper interesante los 5 consejos que nos dan, la verdad es que no es nada fácil hacer que los pequeños coman saludable y además les guste; sin embargo les recomiendo mucho unos juguetes que se llaman Shopkins del chef club que son comida y en ellos me basé para explicarle a mis pequeñas por qué es importante comer todo y ahora es más fácil, además cuentan con juguetes muy lindos que te ayudan y una zona divertida para hacer actividades, juegos, leer cuentos, etc. se los recomiendo mucho https://shopkins.com.mx/zona_divertida

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