¡Juguemos a pintacaras!

¡Juguemos a pintacaras!

A los más pequeños, en general, les encanta disfrazarse, ponerse los zapatos de papá, la ropa de los hermanos mayores, jugar a ser un superhéroe y pintarse la cara para transformarse en un fiero león, en una princesa de cuento o en el pirata Patapalo. Pintarse la cara suele ser una de sus actividades preferidas.

No es necesario adquirir el disfraz más realista del mundo, a veces con algunos accesorios bien escogidos, un poco de imaginación y un buen maquillaje, podemos conseguir un fabuloso disfraz. La fantasía de los peques hará el resto. Debemos permitir que se diviertan, que se dejen llevar por la imaginación, no ponerles límites para desarrollar ese nuevo rol, pues expresar sus emociones de esta forma puede resultar muy liberador para ellos. Como ya vimos en un post anterior sobre los juegos simbólicos, jugar a representar otros papeles conlleva numerosos beneficios y es fundamental para el correcto desarrollo del menor.

Los pintacaras pueden ser la solución perfecta para que los niños se diviertan en un cumpleaños, celebración familiar, o simplemente en un día de lluvia en el que no podemos salir de casa. Así pues, no lo dudes, ponte manos a la obra y verás cómo les encanta.

Deja que sean ellos quienes decidan quién o qué quieren ser. Para echarte una mano, te vamos a proponer unas cuantas ideas sencillas y muy vistosas. Pero antes de nada, unos pasos previos muy importantes:

  1. Lo primero que debemos hacer es seleccionar adecuadamente los materiales que vamos a utilizar. Hay varias opciones; ceras, maquillaje facial habitual del que se usa para maquillarse diariamente, pinturas al agua o con base de aceite. Ten en cuenta que la piel de los peques es más fina y sensible, por lo que no es bueno usar productos agresivos. Este paso es fundamental para evitar que se produzcan alergias o enrojecimiento cutáneo. Te recomendamos que compres los materiales en establecimientos específicos y que sean fiables. Lo más sencillo es utilizar ceras o pinturas al agua, presentan una amplia gama de colores y luego puedes eliminarlas con agua y jabón o con un producto desmaquillante suave.*Truco: adquiere también un botecito de purpurina o brillantina, le dará un toque muy vistoso y bonito a las creaciones de pintacaras (sobre todo les chifla a las niñas).
  1. También hay varias técnicas en función de la pintura que elijas: pintar con pincel, con los dedos, o con esponjilla. Si te decides por la pintura con pincel, que sean de pelo suave y utiliza varios grosores según la superficie y la definición que necesites aplicar. Las esponjillas pueden ayudarte a difuminar superficies más grandes. También puedes combinar varias técnicas: pinceles para las líneas, las ceras para rellenar y la esponjilla para los difuminados.
  1. Existen también en el mercado calcomanías o tatuajes temporales, pegatinas con lazos, corazones y estrellitas (aptas para ser pegadas sobre la piel) e incluso plantillas que también facilitan la tarea de hacer formas más completas como, por ejemplo, estrellas. Si no, siempre podemos hacerlas nosotros mismos con una cartulina.
  1. Prepara un poquito el lugar donde lo vas a hacer. Para que el juego del pintacaras no provoque daños colaterales en nuestros sofás y tapicerías, lo mejor es realizarlo en sillas de plástico que, en el caso de que se manchen de pintura, podamos lavar fácilmente. Si no tenemos, lo ideal es cubrir una silla con una tela o sábana vieja. También podemos usar una bolsa de basura de esas grandes para jardín. Lo mismo con la ropa de los peques; si no queremos que se manchen, lo mejor es ponerles un poco de papel en el cuello bordeando la camiseta o el jersey. La opción de hacer baberos XL con bolsas de basura es una buena idea.
  1. Junto con las pinturas, es bueno que tengamos a mano un pequeño kit de limpieza, que básicamente consiste en un cuenco con agua (para ir lavando los pinceles), papel de cocina o pañuelos de papel (para secar los pinceles, retirar excesos de pintura, etc.), toallitas húmedas de bebé o toallitas desmaquillantes suaves (para corregir errores en la carita o retirar el maquillaje) y un pelín de crema hidratante muy suave para usarla como base antes de comenzar a pintar la cara. También si vamos a pintar a niños o niñas con el pelo largo, es bueno tener a mano unas horquillas y gomas del pelo para retirar el pelo de nuestro lienzo (de la carita, vamos).

 

Una vez que ya lo tenemos todo preparado, vamos allá, ¡a pintar! Ten cuidado de no pintar sobre cortes, erupciones, granitos o cualquier otra infección cutánea. Lo más fácil a la hora de que los niños escojan su diseño preferido es tener algunos ejemplos. Así les ayudaremos a decidir en qué quieren transformarse hoy. Te damos una pequeña pista: hay algunos básicos comunes que gustan a casi todos los niños y que vamos a pasar a relatarte para que te resulte más sencillo y vayas un poco a tiro hecho:

  1. Drácula o vampiro: Pintamos toda la cara de blanco, para darle un aspecto mortecino y tétrico. A continuación con pintura negra o gris muy difuminada, marcamos los pómulos y también las ojeras. Después, con pintura negra, por debajo del labio inferior dibujamos un colmillo a cada lado y con la misma pintura pintamos un pico saliendo del nacimiento del pelo hacia la frente. Como hemos pintado la cara de blanco, incluidas las cejas, dibujaremos unas cejas más altas y angulosas para que resulte más aterrador. También con la misma pintura o pintalabios negro rellenaremos los labios. Además, podemos darle un toquecillo dibujando unas gotitas de sangre con pintura roja justo por debajo de los colmillos, como si acabara de morder a su víctima. ¡Este pintacaras es un clásico de Halloween que nunca pasa de moda!
  1. Pirata: Es un pintacaras sencillo pero muy vistoso, ¡y todo un éxito en Carnavales! Lo primero que podemos pintar es el parche pirata del ojo. Haz una línea diagonal con pintura negra que vaya por encima de la ceja y atraviese hasta más o menos encima de la oreja contraria a la ceja por la que hemos empezado. Después dibuja un círculo negro alrededor del ojo (desde la ceja hasta encima del pómulo). Continuamos dibujando un bigote y una perilla, o bien una especie de barba de tres días sin afeitar (con puntitos, como la de la imagen). Una buena cicatriz siempre le da un toque más rudo. Además puedes pintar el pañuelo en la frente, poner uno de verdad que tengas por casa o incluso hacer un gorrito de papel y dibujarle la clásica calavera pirata.
  1. Spiderman: Aunque parezca complicado, hacer una máscara estilo Spiderman es más sencillo de lo que parece. Esta imagen es un fantástico “paso a paso” para que conviertas a los peques en auténticos superhéroes. Solo necesitas paciencia y buen pulso.
  1. Gato, león o tigre: En general sirve para cualquier felino, solo hay que modificar un poco los colores. Lo más importante es la naricilla y los bigotes. Con pintura negra pinta la punta de la nariz y traza una línea desde la nariz hasta el labio superior (es fácil porque podemos guiarnos por el surco que hay de nariz a boca), después delinea el labio superior y deja que la línea sobresalga un poco por la comisura de los labios hacia arriba. Después haz unos puntitos encima del labio superior a cada lado, y alrededor de la nariz hacia los mofletes haz los bigotes. Los ojos quedarán más bonitos si los delineamos como si de un eyeliner se tratase, remarcando la forma felina. Con una diadema y cartulina podremos hacer las dos orejas del animal (dependiendo de qué felino sea usaremos un color de cartulina u otro). También podemos pintar las orejas en la frente, cada una encima de cada ojo. Si es un león, podremos pintar pelitos amarillos y marrones enmarcando toda la cara, incluido barbilla y mentón. Si se trata de un tigre, podremos pintar rayas amarillas y anaranjadas a ambos lados de la cara. ¡y a rugir o maullar!
  1. Mariposa: La pintura de mariposa suele ser una de las preferidas de las niñas. Aquí podemos hacer una auténtica pintura de fantasía, ¡y usa la purpurina, que le dará un toque precioso! A cada lado de la cara dibujaremos un ala de mariposa. Te recomendamos hacer primero el relleno y después delinear el contorno de la figura. Utiliza tonos llamativos y mucho colorido para que destaque.
  1. Princesa: Otro de los clásicos preferido por las chicas. Dibujaremos la corona de princesa sobre la frente; aquí tienes una de ejemplo, pero dependiendo de lo hábil que seas o de tu imaginación, podrás hacerla más elaborada. Es un buen maquillaje para incluir pegatinas que simulan un diamante. La purpurina, por supuesto, también quedará fantástica en esta opción.

 

¡Ah! No olvides tener un tocador o espejo a mano, los peques estarán impacientes por ver tu obra. ¿A que apetece jugar al pintacaras?

Mi Tocador Wild Pink

Etiquetas:

Deja una respuesta